Igualdad

Enfermeras y fisioterapeutas continúan sufriendo acoso en el entorno laboral en Catalunya

Una encuesta de SATSE a enfermeras/enfermeros y fisioterapeutas catalanes, hace visibles datos muy preocupantes sobre las manifestaciones de violencia al trabajo que, en la gran mayoría de los casos, se normalizan, silencian o invisibilizan, quedando los agresores impunes.

El 53% de enfermeras y fisioterapeutas han sufrido comentarios y/o chistes sexistas ofensivos; el 30% una invasión deliberada de su espacio personal y se han sentido despreciadas, y el 25% un contacto físico no solicitado ni deseado. Situaciones que pueden ser constitutivas de acoso sexual o por razón de sexo que se repiten de manera permanente y que violentan y agreden a estas profesionales sanitarias.

Son algunos de los resultados de una encuesta realizada por el Sindicato de Enfermería, SATSE, a enfermeras/enfermeros y fisioterapeutas de Catalunya durante los meses de octubre y noviembre, y que forma parte de la estrategia de información y sensibilización que, bajo el lema “Sí que pasa…Es acoso”, ha puesto en marcha en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

SATSE subraya que dos de las múltiples manifestaciones de la violencia contra las mujeres son el acoso sexual y el acoso por razón de sexo. Se trata de conductas, a menudo normalizadas o silenciadas, que muestran una desigualdad estructural y un ejercicio de poder de género, y que son las más frecuentes, ocultas e impunes en el ámbito laboral, apuntó.

Violencia y abuso


Esta realidad provoca conductas violentas y abusivas que agreden y perjudican especialmente las mujeres y a colectivos profesionales mayoritariamente femeninos. “Las profesiones dedicadas a la cura han sido históricamente estereotipadas y sexualizadas, lo cual se agrava por la proximidad física y la percepción errónea de estar “al servicio” de los otros, apunta.

Según SATSE, el sondeo realizado apunta datos muy preocupantes que hacen necesario continuar concienciando a profesionales, administraciones públicas, empresas privadas y a toda la sociedad para acabar con la violencia al trabajo.

Los principales resultados en Catalunya son que un 53% de las personas encuestadas han sufrido comentarios y/o chistes sexistas ofensivos en su presencia. Además, un 30% han sufrido alguna invasión deliberada de su espacio personal y un 33% se han sentido despreciadas o han sufrido condescendencia.

Contacto no deseado


Además, el 25% afirma haber sufrido contacto físico no solicitado ni deseado (una mano en la cintura, abrazos y/o tocamientos en los glúteos u otras zonas sensibles o íntimas…), y el 14% asegura haber experimentado intentos no deseados de tener una cita y/o proposiciones para tener actividad sexual a pesar de sus intentos de disuasión.

Otros datos son que el 43% dice que ha sido tratada de manera diferente por su sexo; al 53% le han contado historias o bromas sexuales que le resultaron ofensivas; el 31%, miradas insinuantes e inapropiadas de carácter sexual; y al 25% les han intentado tocar o rozar, y al 20 % de las personas encuestadas se les ha llamado la atención de manera sexual (silbidos, piropos ofensivos…).

La encuesta también concluye que el 43% asegura haber sufrido estas situaciones o similares entre 2 y 5 veces, y en el caso del 35% de las encuestadas, más de 10 veces a lo largo de su vida laboral. La mayoría ha sufrido alguna de estas situaciones en los últimos 3 años.

Desconocimiento


Cerca del 80% de los casos no se pone en conocimiento del centro ni se denuncia. Las causas principales son el desconocimiento del procedimiento y derechos existentes (40%) y/o la carencia de confianza en la eficacia del procedimiento (40%).

El 52% de las enfermeras y fisioterapeutas encuestadas desconocen si existe un protocolo de actuación frente el acoso sexual y por razón de sexo al cual acogerse, y solo el 36% afirma haber recibido información y/o haber tenido la posibilidad de formarse sobre este tema.

Ante esta realidad, SATSE reclama que se promuevan condiciones laborales que prevengan el acoso sexual y por razón de sexo a través del cumplimiento exigente de los planes de igualdad y protocolos que busquen su prevención, detección temprana, denuncia y apoyo y asesoramiento en las víctimas.

Tolerancia cero


También demanda medidas preventivas que promocionen una cultura de “tolerancia cero al acoso” mediante la difusión e información del procedimiento existente, así como formación obligatoria para todo el personal y campañas de sensibilización permanentes.

Otras demandas de SATSE son la inclusión de estos acosos en las evaluaciones de riesgos laborales como riesgo psicosocial; la protección integral a las víctimas frente a represalias y su acceso a apoyo psicológico y a la asesoría jurídica por si sus derechos laborales se han visto afectados, y la implementación de todas las actuaciones necesarias para restituir su salud psicológica y física.

El acoso por razón de sexo es un trato hostil o degradando hacia una persona por el hecho de ser mujer. Su propósito o consecuencia es atentar contra su dignidad y crear un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo. El acoso sexual se define por su carácter sexual explícito. Es cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual, que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona.