Los trabajadores de la Fundación Althaia en Cataluña piden un “pacto” para posibles futuros brotes de COVID19
El Sindicato de Enfermería SATSE, junto a las otras organizaciones sindicales que forman parte de los cuatro Comités de Empresa de la Fundación, presentaron la semana pasada un documento con quince puntos. “Hemos visto lo que no ha funcionado y queremos que se aprenda de los errores” expliquen los representantes de la Enfermería en la Fundación.
Protección y ratios
Una parte importante del texto presentado hace referencia a la seguridad de trabajadores y usuarios. Entre otras peticiones, los sanitarios quieren un compromiso por parte de la empresa para que “haya un suministro suficiente y adecuado de Equipos de Protección Individual” y que se realicen pruebas a todo aquel que haya entrado en contacto con los contagiados o presente síntomas.
Por otro lado, los representantes de los trabajadores piden la adecuación de los ratios sanitario/paciente COVID, puesto que consideran que en algunos centros de la Fundación “han sido insuficientes”. Como ejemplo ponen la diferencia de criterio entre el hospital San Juan de Dios, donde cada enfermera ha tenido a cargo suyo una decena de pacientes, mientras que en otras se ha llegado a la veintena.
Otra demanda relativa a la prevención es la compra (o renting) de vehículos de empresa para hacer las visitas domiciliarias a primaria. Ya hace años que las enfermeras piden una solución para sus desplazamientos, puesto que los vehículos privados no son adecuados para el transporte de muestras o material sanitario. “No puede ser que utilicemos nuestro coche familiar para atender pacientes, y menos cuando estamos tratando con una enfermedad infecciosa y de elevada capacidad de contagio como es el COVID” explican las representantes de SATSE. Si bien es cierto que la empresa ha alquilado vehículos durante la crisis, los representantes de los trabajadores piden que “estos coches se mantengan de ahora en adelante, para hacer nuestro trabajo habitual y en previsión de nuevos brotes”.
Evitar rebajas
Otros puntos del documento pretenden “evitar que en momentos de intenso trabajo en los que el profesional pone la salud de la población por delante de cualquier otra cosa, se apliquen rebajas vergonzosas”. Las representantes de SATSE apuntan cuestiones como el llamado “personal de retén” o los profesionales que la empresa envía a casa durante unos días para poder contar con personas sanas si los otros se infectan. “Estas personas ni han solicitado vacaciones, ni han tomado ninguna decisión en este sentido, simplemente se les ha impuesto no venir a trabajar durante unos días y se les dice que las horas las tendrán que devolver a la empresa” explican las enfermeras.
Además, las representantes del Sindicato de Enfermería SATSE quieren que las horas extraordinarias realizadas durante los brotes, las que ya se han empezado a denominar “horas COVID”, se paguen a precio de hora ordinaria más un cincuenta por ciento. “Si volvemos a vivir la locura de horarios, esfuerzo y desgaste físico y psíquico que hemos sufrido, no podemos aceptar que no se nos reconozca económicamente” aseguran.
Donde está el reconocimiento?
A parte de las demandas que se incluyen dentro del pacto, los sanitarios han protestado por otras cuestiones, como por ejemplo el impago de las DPO’s (o complemento de objetivos) que se debía del año 2019. Por otro lado, la empresa ha anunciado que como compensación y reconocimiento del compromiso demostrado, los sanitarios cobrarán el 50% de las DPO’s correspondientes al 2020 de la nómina de este próximo mes (cuando el complemento se suele pagar a año vencido, es decir, tocaría cobrar al 2021).
Desde SATSE se preguntan “donde está el reconocimiento” puesto que se pagará a los profesionales una cantidad que les será debida el año que viene por el cumplimiento de sus objetivos. “No es ningún premio, ni paga extra” aseguran y lo califican de “adelanto” del salario que “no tiene sentido cuando todavía nos deben los objetivos del año pasado”.