Visibilidad

Cuando la fisioterapia se convierte en relato 

La fisioterapeuta Aurora Vélez ha hablado con nuestra revista CURAS. La profesional explica cómo encuentra en el lenguaje audiovisual una manera de hacer visible la cura y el vínculo con pacientes y familias.

En la sala de rehabilitación infantil, las historias avanzan despacio, entre pequeños gestos que a menudo pasan desapercibidos. Aurora Vélez convive cada día, en el Hospital Vall de Hebrón, observando cómo el progreso no siempre es inmediato, pero sí profundo. Quizás por eso, desde hace tiempo, buscaba otra manera de explicar aquello que ve: “He encontrado que la manera de poder divulgar desde el arte, en este caso desde el audiovisual, es una buena manera de poder llegar a las personas”.

 

La chispa llegó con el primer corto “Pie Plano”, fruto de una amistad de infancia que se transformó en proyecto. El reencuentro con la directora Maria Besora fue clave. A partir de las vivencias compartidas de Vélez en el hospital, emergió una intuición narrativa clara: “Esto se tiene que saber, se tiene que conocer y se tiene que ver qué trabajo hacéis los fisioterapeutas y cómo lo hacéis”. Junto a sus compañeros de la Unidad de Rehabilitación Infantil y Parálisis Pediátrica (Denys Santa Marina y Gloria Samanes), se embarcaron en el proyecto.

 

El corto, centrado en el caso de una paciente pediátrica, condensaba en pocos minutos una evolución clínica y un vínculo humano que el tiempo había ido construyendo. El reconocimiento con el premio Higeia confirmó que aquel lenguaje conectaba. 

El segundo corto  


Ahora, el segundo proyecto toma forma con otro reto: hablar del suelo pélvico y del dolor invisibilizado. Producido por André Robert de Marlcriada Films, “Matriz” contará una vez más con Besora e incluirá la colaboración de la fisioterapeuta Marta Forgas. El proceso creativo se aleja de la ficción convencional y apuesta por un documental construido desde la realidad.

“Planteamos un documental creativo: coger elementos reales, pero construir un relato en el montaje”.  

Para hacerlo posible, han abierto un llamamiento a mujeres con dolor vulvovaginal, ofreciendo sesiones terapéuticas a cambio de poder grabar el testigo sonoro, siempre preservando el anonimato. El rodaje apenas empieza, y con él, una nueva manera de mirar y escuchar.  

El vínculo como cura 


En paralelo a su práctica asistencial, hay elementos que también construyen relato. El vínculo con los pacientes y las familias es central, especialmente en pediatría. “La alianza terapéutica es esencial para conseguir adherencia al tratamiento.”  Esta conexión no es accesoria: forma parte del proceso de cura. En este contexto, la música aparece como una aliada inesperada. “La música es una herramienta maravillosa”, explica, una vía para generar complicidad y facilita el trabajo corporal cuando hay receptividad.  

Entre sesiones, rodajes y montajes, Aurora Vélez continúa explorando este espacio híbrido donde la práctica clínica se transforma en narración. Quizás, al hacer visibles estas historias, el que realmente se pone en primer plano no es solo la fisioterapia, sino todo aquello que la sostiene: el tiempo, la confianza y la necesidad de ser vistos y comprendidos.