SATSE reclama un “Plan de movilidad” por las trabajadoras del Hospital del Valle de Hebrón

10 diciembre 2020

Unos 300 trabajadores se han concetrado a las puertas del centro sanitario para exigir una solución al problema de accesibilidad al centro.

“Tengo que llegar con más de una hora de antelación para poder dejar el coche y no llegar tarde al cambio de turno” explicaba una enfermera este medio día ante el edificio materno-infantil del Hospital Vall de Hebrón, donde se han concentrado unas 300 personas para pedir un plan de movilidad para el centro. El caso de esta enfermera no es, ni mucho menos, aislado, puesto que debido a unas obras se han suprimido 400 plazas de aparcamiento para trabajadoras y hay grandes dificultades para estacionar los coches. Durante el acto, Marta Rúbies delegada de prevención de SATSE, ha explicado que si los sanitarios utilizan el vehículo particular no es “por gusto” sino por dos razones muy sencillas: los turnos y la COVID.

Los horarios de algunas trabajadoras (especialmente los de las enfermeras) implican que salen o entran a una hora en la que no pueden utilizar los autobuses regulares ni, en caso de vivir fuera de Barcelona, coger el cercanías, lo que hace necesario moverse en vehículo particular. El problema hace años que existe pero a esto se ha sumado la “necesidad de minimizar cualquier posibilidad de ser un vector de contagio del coronavirus”. Rúbies explicó que “entre los sanitarios hay un cierto consenso en cuanto a la responsabilidad de evitar al máximo los entornos cerrados y llenos de gente, como son metros, buses, tranvías.”

Rúbies también explicó que el trabajo de las enfermeras se realiza por turnos y “no tenemos ni una mínima flexibilidad horaria” como sí que pasa en otros sectores laborales. “Si yo llego diez minutos tarde, la compañera se tiene que quedar. No puede abandonar al enfermo” sentencia la enfermera. Es por eso que muchas profesionales están optando por llegar mucho antes al trabajo, entre una hora u hora y media, para “tener tiempo de dar vueltas y encontrar aparcamiento”. “No podemos olvidar que es un derecho adquirido de las trabajadoras” argumenta.

Posibles soluciones

El centro ha acordado con el ayuntamiento de Barcelona la cesión de 240 plazas en el estacionamiento B:SM Tibidabo, pero estas no absorben la demanda de espacio para dejar el vehículo de las trabajadoras. Lo que propone SATSE Cataluña es muy sencillo: que la Dirección ceda parte de las plazas privadas en el interior del centro y que el Ayuntamiento permita que las trabajadoras utilicen la zona verde que rodea lo centro en igualdad de condiciones que los vecinos y vecinas.

“Ayer, debido seguramente a la concentración que estamos haciendo, el Ayuntamiento anunció alguna mejora, pero no es suficiente, ni adecuada, ni ha sido consensuada con todos los representantes de los trabajadores” explica Marta Rúbies, delegada de prevención de SATSE Vall de Hebrón. Entre otras propuestas, el consistorio plantea un pequeñísimo aumento de plazas reservadas para las trabajadoras y una cierta relajación de la zona verde, medidas que según el Sindicato de Enfermería “han sido un mínimo gesto que no soluciona el problema de un centro donde trabajamos, literalmente, miles de personas”.

Las profesionales argumentan que, como mínimo mientras duren las obras, se tiene que facilitar el aparcamiento de las trabajadoras que “ahora más que nunca están haciendo jornadas de alta tensión psicológica”, por lo que encuentran “inaudito, que se nos aumente el estrés de forma innecesaria dando vueltas para encontrar aparcamiento”.

Más allá de esto SATSE recuerda que en el Valle de Hebrón trabajan casi 9 mil personas, lo que supone que la empresa tiene una obligación legal de ofrecer un plan de movilidad para sus profesionales, que resolviera definitivamente el acceso al centro.

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