Suspenso absoluto en la atención sanitaria a los niños en los colegios

26 junio 2018
¡Por ellos, por todos! Ni un sólo colegio sin enfermera

El Sindicato de Enfermería reclama a los diferentes gobiernos autonómicos que vuelvan de vacaciones con la clara intención de implantar de manera progresiva y generalizada la figura de la enfermera escolar a partir del próximo curso 2018-2019.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha puesto un rotundo suspenso a los gobiernos autonómicos porque, una vez finalizado el actual curso escolar, sus correspondientes centros educativos siguen sin contar con una enfermera o un enfermero que atienda las necesidades sanitarias y de adquisición de hábitos de vida saludable de sus alumnos.

Finalizado el curso escolar 2017-18 en todo el Estado, el Sindicato de Enfermería ha analizado la situación existente en las diferentes comunidades autónomas y ha vuelto a constatar el escaso interés de las administraciones públicas autonómicas por implantar de manera generalizada la figura de la enfermera escolar.

Las supuestas dificultades presupuestarias siguen siendo el argumento esgrimido por la mayor parte de ellas para no contar con un enfermero o una enfermera en cada centro escolar con el objetivo de atender las necesidades sanitarias de los escolares (administración de tratamientos, control de la alimentación, asistencia en caso de enfermedad o accidentes…), y desarrollar una labor informativa de promoción y adquisición de hábitos saludables en los niños y jóvenes, así como actuaciones de prevención y detección de problemas de salud física, psicológica y/o emocional (detección temprana de enfermedades, bullying, desórdenes alimentarios, acoso, adicciones a determinadas sustancias, alcohol, tabaco…)

Al respecto, SATSE insiste en que el coste de contar con una enfermera o un enfermero en un centro educativo es irrisorio si se compara con el gasto total que se destina en la atención y cuidados de enfermedades que pueden evitarse con una educación sanitaria y hábitos de vida saludables, y reclama que los diferentes gobiernos autonómicos vuelvan de vacaciones con la clara intención de implantar de manera progresiva y generalizada la figura de la enfermera escolar a partir del próximo curso 2018-2019.

“¿Son muchos 60 euros al día para asegurar que todos los niños y niñas en edad infantil y juvenil de un centro escolar puedan ser atendidos por un profesional sanitario competente de manera inmediata si surge cualquier incidente o si algunos de ellos sufren problemas de salud crónicos, como la diabetes, el asma, las alergias o la epilepsia?”, apuntan desde la organización sindical.

En este sentido, SATSE asevera que contar con una enfermera o enfermero en un centro educativo favorece la tranquilidad y seguridad de los padres que saben que sus hijos están en manos de profesionales sanitarios cualificados que pueden atenderles ante cualquier imprevisto.

De igual manera, el profesional de Enfermería puede desarrollar un papel fundamental como agente mediador entre los padres y el profesorado del centro escolar de cara a mejorar los hábitos de salud de todos sus estudiantes, dándoles a conocer la mejor forma para cuidarse ellos mismos y cuidar a los demás. También entiende que la presencia de una enfermera o enfermero en el centro escolar evitaría que el profesorado tenga que asumir responsabilidades para las que no tiene competencias ni formación específica.

A modo de ejemplo, SATSE señala que  las enfermeras y enfermeros pueden jugar una labor muy importante en los centros educativos para reducir el elevado porcentaje de  niños y jóvenes españoles con sobrepeso. Según el último informe de la OCDE, cerca del 40 por ciento de los niños y jóvenes entre 8 y 17 años tienen sobrepeso en España, mientras que la media de los países de la OCDE es un 24,6 por ciento.

Por último, el Sindicato de Enfermería recuerda que la adquisición de hábitos de vida saludables en edades tempranas conlleva la reducción de riesgos de tener enfermedades futuras, con el consiguiente beneficio para la salud y el bienestar de las personas y el ahorro económico para el sistema sanitario.